El embarazo es un momento emocionante para una mujer, pero también puede ser una época de preocupación. Uno de los problemas comunes del embarazo es la presión arterial alta. La presión arterial alta en el embarazo puede ser peligrosa tanto para la mujer como para el feto en crecimiento. Por lo tanto, es importante que las mujeres embarazadas tomen medidas para prevenir o tratar la presión arterial alta.
La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, es una condición en la que la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias es demasiado alta. La presión arterial se mide en dos números: la presión sistólica, que es la presión cuando el corazón late, y la presión diastólica, que es la presión cuando el corazón está en reposo. Una presión arterial normal es de alrededor de 120/80 mm Hg. La presión arterial alta se define como una presión sistólica de 140 mm Hg o más y / o una presión diastólica de 90 mm Hg o más.
Es importante controlar la presión arterial durante el embarazo porque la hipertensión puede tener graves consecuencias tanto para la madre como para el feto. La presión arterial alta en el embarazo puede causar:
El aumento de peso durante el embarazo es normal y necesario para el crecimiento y desarrollo saludable del feto. Sin embargo, el aumento excesivo de peso puede aumentar el riesgo de presión arterial alta en el embarazo.
Según un estudio, las mujeres que ganaron más peso del recomendado durante el embarazo tenían un 61% más de probabilidades de desarrollar hipertensión gestacional que las mujeres que ganaron peso dentro del rango recomendado.
Otro estudio encontró que las mujeres que experimentaron un aumento rápido de peso al comienzo del embarazo tenían un mayor riesgo de desarrollar hipertensión gestacional.
Hay varias medidas que las mujeres embarazadas pueden tomar para prevenir o tratar la presión arterial alta durante el embarazo:
La presión arterial alta durante el embarazo es una condición seria que puede tener graves consecuencias para la madre y el feto. Es importante que las mujeres embarazadas tomen medidas para prevenir o tratar la presión arterial alta, como mantener un peso saludable, seguir una dieta saludable, hacer ejercicio regular, mantenerse hidratado, descansar lo suficiente y tomar medicamentos recetados si es necesario.