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Cómo almacenar y recalentar la leche materna

Cómo almacenar y recalentar la leche materna

La leche materna es el alimento perfecto para los bebés, ya que contiene todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo. Pero muchas veces las madres se encuentran con la situación de tener que guardar la leche materna para que alguien más la alimente al bebé o para usarla más tarde. En este artículo te explicamos cómo almacenar y recalentar la leche materna de forma segura.

Antes de comenzar a explicar el proceso de almacenamiento y recalentamiento, es importante mencionar que la leche materna no necesita ser esterilizada. La leche materna contiene anticuerpos que protegen al bebé de las infecciones, por lo que es importante mantener la higiene adecuada al extraer la leche y guardarla.

Para comenzar, es importante lavarse las manos antes de extraer y almacenar la leche materna. También se recomienda limpiar el área del pezón con agua tibia. La leche extraída no es necesario guardarla inmediatamente, pero se recomienda no dejarla a temperatura ambiente por más de dos horas. Si se va a refrigerar, es importante hacerlo lo antes posible después de haber extraído la leche.

La leche materna puede ser almacenada en recipientes de vidrio o plástico que estén específicamente diseñados para almacenar leche materna. También se pueden usar bolsas de almacenamiento de leche materna. En cualquiera de los casos, es importante etiquetar el recipiente con la fecha en que se extrajo la leche.

Se recomienda refrigerar la leche materna a una temperatura entre 0°C y 4°C. Si la leche es almacenada a temperatura ambiente, se deben tomar precauciones especiales para que no se contamine, como guardarla en una bolsa con hielo o en una nevera portátil. La leche materna nunca debe ser congelada en la puerta del refrigerador, ya que esta zona no mantiene una temperatura lo suficientemente fría.

La leche materna puede ser congelada durante 6 meses en un congelador independiente o en la sección de congelador de una nevera, pero siempre en la parte más fría, a una temperatura de -18°C. Si se va a congelar la leche materna, se recomienda hacerlo en porciones pequeñas para que no haya desperdicio en caso de que se necesite una cantidad específica.

Para recalentar la leche materna, es importante utilizar una técnica adecuada para evitar dañar los nutrientes de la leche. Nunca se debe recalentar la leche materna en el microondas, ya que el microondas no calienta de manera uniforme y puede causar puntos calientes que pueden quemar al bebé.

La forma más segura de recalentar la leche materna es ponerla en un recipiente limpio y calentar el recipiente en un baño de agua caliente hasta llegar a la temperatura deseada. También se puede usar un calentador de biberones eléctrico. Una vez que la leche está caliente, es importante agitarla suavemente para distribuir el calor de manera uniforme.

En resumen, para almacenar y recalentar la leche materna de forma segura se deben tomar ciertas precauciones, como mantener la higiene adecuada, guardar la leche en el recipiente adecuado y etiquetarlo con la fecha de extracción, enfriarla inmediatamente y recalentarla utilizando un método adecuado. Siguiendo estos pasos, se puede disfrutar de los beneficios de la leche materna en cualquier momento y lugar.